De la redacción de La Opinión Popular

(Ver video adjunto: una gentileza de un lector que planteó la necesidad de explicar el origen del término y a la vez nos envió un clip con la canción original que hizo masivo su uso en la década de 1950 al cual incorporó algunas fotos de personajes a los que él entiende como claros exponentes del alcance moderno del término "Gorila").


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“A muerte estoy con los jubilados. Lo que les hacen es una vergüenza. Yo defiendo a los jubilados ¿cómo no los voy a defender? Tenemos que ser muy cagones para no defender a los jubilados”. Diego Maradona
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Sociedad e Interés General - 03-08-2009 / 23:08
Una canción de la década del 50 fue la que dio lugar a la denominación de “Gorilas” para referirse a los antiperonistas, anti populares y golpistas en la República Argentina.

¿Sabés cuál es el origen del término “Gorila”?

¿Sabés cuál es el origen del término “Gorila”?
"En marzo de 1955, hice por radio una parodia de Mogambo (foto), una película con Clark Gable y Ava Gardner, que sucedía en África. En el sketch había un científico que ante cada ruido selvático, decía atemorizado: «deben ser los gorilas, deben ser». La frase fue adoptada por la gente. Ante cada cosa que se escuchaba y sucedía, la moda era repetir «deben ser los gorilas, deben ser»" comentó Aldo Cammarota.
Este terminó tiene su nacimiento gracias a una canción del programa de radio "La Revista Dislocada", que era trasmitido por Radio Splendid. El programa era una parodia de "Mogambo", una película en la que actuaban Clarke Gable y Ava Gardner, que se desarrollaba en África. En un sketch del aquel programa aparecía un científico que ante cada ruido que ocurría en la selva, decía asustado: ''deben ser los gorilas, deben ser''". La frase fue rápidamente adoptada por la los oyentes y el público en general. Ante cada cosa que se escuchaba y sucedía que no tenía una explicación muy evidente, la moda de aquel momento era repetir "deben ser los gorilas, deben ser". El autor de aquella tira radial era Aldo Cammarotta, quien paradójicamente era un antiperonista. La canción fue obra de Delfor Dicásolo, de quien dicen que, sin ser peronista, era un admirador de Evita.

De la redacción de La Opinión Popular

(Ver video adjunto: una gentileza de un lector que planteó la necesidad de explicar el origen del término y a la vez nos envió un clip con la canción original que hizo masivo su uso en la década de 1950 al cual incorporó algunas fotos de personajes a los que él entiende como claros exponentes del alcance moderno del término "Gorila").


La historia del término "Gorila"
 
En 1955, poco antes del golpe militar del 16 de septiembre que derrocó al presidente Juan Domingo Perón, los antiperonistas comenzaron a llamarse a sí mismos "gorilas" en forma espontanea, posiblemente ante el hecho de atribuirse la autoría de las intentonas golpistas, como el criminal bombardeo a la Plaza de Mayo, el 16 de junio de 1955, que no pudo consumar un golpe que derrocara a Perón.
 
Como vimos, el término se hizo popular a raíz de su utilización en un popular programa cómico radial de la época llamado "La Revista Dislocada", conducido por Délfor Dicásolo. El periodista Cristian Vitale relata las circunstancias del siguiente modo:
 
"Délfor Dicásolo la usaba mucho en sus tiras radiales diarias, por la popularidad que la palabra había adquirido en Marabunta, uno de los espectáculos más taquilleros de la época, que el mismo cómico había presentado en un teatro de la calle Corrientes.
 
"En uno de los sketches más graciosos de la obra, un científico alcoholizado lideraba una expedición en busca de un cementerio de gorilas. Y en el camino, cada vez que escuchaba un ruido, el investigador, con varias copas de más, repetía "deben ser los gorilas, deben ser". La frase se transformó por entonces en un dicho enormemente popular: no sólo provocó la aparición de una canción (Deben ser los gorilas) que vendió 60 mil copias en una semana, sino que dejó grabada una de las palabras con más peso simbólico de la historia política argentina".
 
Por su parte, Aldo Cammarota (1930-2002), guionista de la Revista Dislocada, se ha atribuido la creación del término. En 1985, Cammarota comentó el hecho en una columna para el diario Clarín:
 
"En marzo de 1955, hice por radio (en La Revista Dislocada) una parodia de Mogambo, una película con Clark Gable y Ava Gardner, que sucedía en África. En el sketch había un científico que ante cada ruido selvático, decía atemorizado: «deben ser los gorilas, deben ser». La frase fue adoptada por la gente. Ante cada cosa que se escuchaba y sucedía, la moda era repetir «deben ser los gorilas, deben ser».
 
"Primero vino un fallido intento de golpe y luego el golpe militar de 1955. Al ingenio popular le quedó picando la pelota: «deben ser los gorilas, deben ser». Los golpistas se calzaron gustosos aquel mote."
 
A poco tiempo del golpe que derrocara a Perón, el término dejó de ser utilizado exclusivamente para hacer referencia a los golpistas y se extendió, tanto conceptual como geográficamente a todos los rincones del país, designando a los antiperonistas en general.

 
Luego se empezó a usar en algunos sectores para referirse, de un modo más general, a los defensores de los gobiernos militares y las proscripciones políticas que sufriera el peronismo. Posteriormente englobaba a todas las medidas anti populares y/o autoritarias que sufría el peronismo.
 
Su significado en el presente
 
Hoy, el termino gorila está incorporado al léxico político popular argentino y latinoamericano.
 
En nuestro país se refiere, en términos genéricos, a las personas que defienden o postulan ideas y políticas anti populares y antidemocráticas. Ya no tiene la carga netamente golpista y vinculada estrechamente a la participación en dictaduras asesinas y genocidas. Podemos afirmar que, en cierta medida, el término se ha flexibilizado y se referencia mas una adopción y pertenecía ideológica que a la participación efectiva en hechos antidemocráticos como un golpe de estado.
 
El término se refiere a conductas que desprecian al pueblo, a los humildes, a los pobres, a la clase trabajadora y a los desocupados, como así también a las organizaciones que los representan como los sindicatos, gremios y en el caso de los desocupados e indigentes las organizaciones de base y los movimientos sociales. El vocablo caracteriza, en grandes trazos, a quienes abogan por políticas neoliberales que fomentan la desigualdad social, a los que propugnan la cultura extranjerizante en desmedro de lo autóctono, veneran las figuras de la historia oficial y reivindican procesos políticos en los que no existe la presencia del pueblo y las masas.
 
Otro claro rasgo determinante para ser un gorila es la adopción de posturas pro imperialista, "cipayas", que reniegan de nuestra condición latinoamericana. En el presente, muchas veces se identifica con las posturas pro norteamericanas.
 
También se refiere a quienes quieren políticas de seguridad que repriman la protesta social y criminalicen a la pobreza a través de lo que el común denomina como "mano dura", entre otras características distintivas.
 
Pero el término ya excede la geografía nacional y se ha incorporado al vocabulario político latinoamericano. Pero, a diferencia de su evolución en nuestro país, el término Gorila para la "patria grande" se vincula casi exclusivamente al golpismo antidemocrático de raíz militar que aún asola el "tercer mundo". Ejemplificativo resulta el caso de que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificará a Micheleti y al gobierno golpista de facto de Honduras como "gorila".


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Gentileza del lector: un video con el audio original de la canción que hizo masivo su uso en la década de 1950 con algunas fotos de personajes a los que él entiende como claros exponentes del alcance moderno del término “Gorila”.
02-04-2025 / 10:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba 
Escribe: Blas García  
 

02-04-2025 / 09:04
02-04-2025 / 09:04
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